Desde que experimenté por primera vez el dolor emocional, me visualicé acurrucada en un espacio blanco, cubriéndome con mis alas de las flechas que me atacaban. Siempre fue mi manera de protegerme: abrazarme y dejar que la tormenta pasara. Nunca me puse a pensar si era lo correcto.
Ahora, que estoy otra vez rodeada por paredes blancas, me pregunto si habrá otra forma. Otra salida.
¿Y si pudiera volar por encima de todo, llegar al espacio y ver lo que sucede desde arriba? Imagino que las flechas desde ahí serian puntitos sin importancia. Imagino una vista lleno de lugares inexplorados hasta el momento, con miles de aventuras por descubrir...
¿Se imaginan qué diferente sería poder volar y ver todo desde una perspectiva diferente? Ser libre. Anhelo eso, la libertad de poder tomar mis propias decisiones; sin que mi mente me torture con más flechas de las que ya tengo que soportar.
Supongo que es cuestión de tomar una decisión. Pero no es tan fácil como parece.
Sólo sé que necesito poder volar una vez más...

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